lunes, 25 de febrero de 2019

Palacio Arzobispal



El Palacio Arzobispal es un edificio del segundo tercio del siglo XVIII, situado en el casco histórico de la ciudad. Ocupa una manzana de forma triangular, delimitada por la plaza del Conde de Barajas, las calles de la Pasa y de San Justo, el pasadizo del Panecillo y la plaza de Puerta Cerrada.

Es la residencia del arzobispo y de los cardenales de la Archidiócesis de Madrid, además de albergar los tribunales eclesiásticos, las oficinas de la provincia eclesiástica, los departamentos de informática de la Archidiócesis y el archivo diocesano.

Está incluido en el Registro de Bienes de interés cultural de la Comunidad como monumento de protección integral.

El edificio se levantó en tiempos del rey Carlos III, cuando Madrid no era diócesis independiente. Fue construido como la residencia madrileña del arzobispo de Toledo, del que dependía eclesiásticamente la ciudad, a instancias del cardenal-infante Luis Antonio de Borbón y Farnesio y del cardenal Francisco Antonio de Lorenzana.

Con la constitución de la Diócesis de Madrid-Alcalá en 1885, el palacio pasó a ser la residencia de Narciso Martínez Izquierdo, primer obispo de esta diócesis, quien lo habitó hasta 1886, año en el que fue asesinado a las puertas de la Colegiata de San Isidro.

Hasta 1907, sus dependencias acogieron al Seminario Conciliar de Madrid, actualmente instalado en un complejo ubicado en la zona de Las Vistillas.

Fue restaurado en el año 2004 por el Ayuntamiento de Madrid, con fondos de la Fundación Cajamadrid.

El Palacio Arzobisbal de Madrid se encuentra en el origen de un famoso dicho madrileño, el que no pasa por la calle de la Pasa, no se casa, en alusión a la vía donde el edificio tiene su acceso, antaño paso obligado para las solicitudes matrimoniales.

El palacio presenta un trazado sencillo y escasamente ornamentado, excepción hecha de algunas partes, caso de la portada situada en el pasadizo del Panecillo, junto a la Basílica Pontificia de San Miguel, sin duda su elemento de mayor valor artístico. Ésta posee rasgos típicos del barroco madrileño, como las características orejeras.

El edificio está construido en tres y cuatro alturas, con cubiertas abuhardilladas. Las fachadas son enfoscadas, salvo los zócalos, que son de piedra de granito.

En el interior se conserva una importante colección de obras de arte. Una de las más destacadas, el arca del siglo XIII donde se depositaron los restos mortales de San Isidro, fue trasladada a la Catedral de la Almudena en 1993, cuando este templo abrió sus puertas.

viernes, 22 de febrero de 2019

Museo de Carruajes



El museo de Carruajes se encuentra ubicado en la ciudad española de Madrid, dentro del recinto de los jardines del Campo del Moro, junto al acceso del Paseo de la Virgen del Puerto.

Ocupa un edificio funcional, diseñado en 1960 por Ramón Andrada y consistente en la sucesión de varios módulos hexagonales, con los que este arquitecto dejó abierta una posible ampliación del museo. Patrimonio Nacional, organismo del que dependen las posesiones que estuvieron en manos de la Casa Real, se encarga de su gestión.

Se encuentra cerrado al público desde principios de los años noventa del siglo XX. Se espera que su colección se pueda exponer de nuevo en el museo de Colecciones Reales que se está construyendo actualmente en la plaza de la Armería, junto a la fachada meridional del Palacio Real de Madrid.

Su colección está integrada por carruajes que pertenecieron a la Corona Española, algunos de ellos procedentes de las Caballerizas Reales, una construcción impulsada por el rey Felipe II como zona de servicios del desaparecido Alcázar de Madrid. Fue levantada entre 1556 y 1564 y demolida en la primera mitad del siglo XX.

En el museo se exponen numerosas piezas, que ofrecen un variado repertorio sobre los sistemas de transporte utilizados por los reyes e infantes españoles a lo largo de los siglos.

Dos de las más antiguas son la llamada carroza de Juana la Loca y la litera de mano del emperador Carlos I (ambas del siglo XVI), pero, por su diseño y decoración, destacan especialmente cuatro, consideradas como las más importantes de la colección:

*carroza negra, realizada en madera tallada durante la segunda mitad del siglo XVII;

*silla de manos de Carlos III, utilizada por este monarca. Es de estilo rococó y sus paneles fueron pintados por el italiano Corrado Giaquinto;

*berlina de la Corona, construida en 1832;

*carroza de los marqueses de Alcántara, regalada a Alfonso XIII por su caballerizo mayor en 1913.

 Junto a los carruajes, se exhibe todo tipo de accesorios relacionados con las caballerías. Es el caso de las colecciones de clarines de plata, de sillas de montar, de reposteros (tapices con los que se cubren los caballos en actos oficiales y solemnes), de espuelas, de estribos y de herrajes de plata, entre otros.


sábado, 16 de febrero de 2019

Cine San Carlos



El Cine San Carlos fue una sala cinematográfica de Madrid.1​ Se encontraba ubicado casi al final de la calle de Atocha (nº 131), antes de llegar a la plaza del Emperador Carlos V. El edificio se construyó entre 1928 y 1929, siendo el diseño del arquitecto Eduardo Lozano Lardet. El encargo era un edificio que tuviera funciones de cine y edificio de viviendas independiente, cada uno con su planta correspondiente pero integrados en la fachada. A finales del siglo XX se rehabilitó el edificio para ser convertido en una discoteca de gran crujía y desarrollo vertical en varias plantas, denominada "Titanic", ya a comienzos de siglo XXI cambió de nombre pasando a ser "Discoteca Kapital".

Su inauguración fue el 14 de agosto de 1929. Al poco de ser inaugurada, la sala de cine se convirtió en lugar de diversión habitual de los estudiantes de medicina del Colegio de Cirugía de San Carlos.​ Durante la Guerra Civil el edificio fue empleado como una checa de las milicias de la FAI. Durante el periodo de posguerra el cine continuó con su actividad, hasta mediados de los años sesenta. A finales del siglo XX se rehabilita el edificio para ser convertido en una discoteca de gran crujía y desarrollo vertical en varias plantas, denominada "Titanic", ya a comienzos de siglo XXI cambió de nombre pasando a ser "Discoteca Kapital".

El solar sobre el que se asienta es de planta trapezoidal, delimitado por las calles de Atocha y del Cenicero. Se resolvió en dos zonas, una con el cine y la otra con viviendas. En su momento las decoraciones interiores del cine fueron del portugués José de Almada Negreiros. Un total de doce paneles (ocho en la fachada y cuatro en el «hall») realizados entre los años 1929 y 1930, para conmemorar el estreno de un aparato sonoro. 

Al igual que hizo para el cine Barceló. Destaca su fachada en chaflán, siendo destacable la torrecilla de la esquina con división de franjas (diseñada como faro nocturno en la ciudad). El edificio es una mezcla de estilo Art-Decó,​ y racionalista (denominado stream line moderne o simplemente stream line).


lunes, 11 de febrero de 2019

Paseo de Recoletos



El paseo de Recoletos es una avenida de la ciudad de Madrid, cuyos 700 metros ascienden muy ligeramente, de sur a norte, desde la plaza de Cibeles a la plaza de Colón. Forma parte de los bulevares del eje central de la ciudad, que se prolonga al norte como paseo de la Castellana, y al sur como paseo del Prado. Debe su nombre a un convento de frailes recoletos que había desde el siglo xvi en el lugar donde luego se construyeron la Biblioteca Nacional y el Museo Arqueológico, y a lo largo de su existencia ha sido conocido también como «Prado de Recoletos», «Prado Nuevo» y «paseo de Copacabana». Formó parte del Catálogo de Parques Históricos y Jardines de Interés del Ayuntamiento de Madrid, en el Plan General de Ordenación Urbana de 1997, a razón de su interés histórico-artístico.

El que fuera Prado de Recoletos y sus 515.459 pies de huertas ya existían como ameno paseo en el inicio del siglo xvii, con el frondoso y ordenado arbolado que aparece por ejemplo en el plano más antiguo de la ciudad de Madrid, el de Antonio Mancelli. Tenía su origen en el barranco formado por el arroyo de la Fuente Castellana, que lo surcaba, y como continuación del primitivo paseo del Prado Viejo de San Jerónimo y su prolongación hasta la Puerta de Atocha (en lo que en el siglo xxi constituye el paseo del Prado). El conjunto fue uno de los objetivos en la lista de reformas urbanas durante el reinado de Carlos III en la zona norte de la ciudad, pero no se concluyó hasta los últimos años del reinado del rey Felón, con la gestión de José Osorio y Silva en la alcaldía madrileña.

El cronista Mesonero Romanos describe la zona así, antes de que se urbanizara como paseo y los edificios principales que la poblaron luego:

Del lado de Recoletos, a la izquierda de la alameda, estaba la famosa huerta del regidor Juan Fernández, que era un sitio de pública recreación y de que hacen mención las comedias de aquel tiempo, y especialmente la que el maestro Tirso de Molina la consagró, haciéndola servir de lugar de su escena y titulándola con su mismo nombre; es la misma huerta que luego fue de la casa de la Dirección de Infantería, detrás de la fuente de Cibeles; hoy derribada la casa, y la huerta o jardín destinados a paseo público y al Parque de Buenavista; más adelante estaba el delicioso Retiro del almirante de Castilla don Juan Gaspar Enríquez de Cabrera, duque de Medina de Rioseco, convertido más adelante por el mismo en convento, y la sala de su teatro en iglesia de las religiosas de San Pascual; más allá otra casa-palacio y jardín del Conde de Baños, después del de Medina de las Torres, y enfrente la huerta de San Felipe Neri (luego de la Veterinaria), el jardín del Marqués de Montealegre, donde hoy los palacios de los Sres. Salamanca, Calderón y Remisa, y que llegaba hasta la huerta del Condestable (de los duques de Frías), que es la que hoy se extiende detrás de la Plaza de los Toros y ocupada en parte por la calle de Claudio Coello, en el barrio de Salamanca.

El paseo de Recoletos tomó su nombre del convento de la orden de los agustinos recoletos, cuyo conjunto se construyó en la zona entre 1592 y 1595, y en lo que antes fuera poblado de Valnegral (junto a la alcantarilla del Bajo Abroñigal), en terrenos de Eufrasia de Guzmán, princesa de Ascoli.​ La alameda terminaba en la Puerta de Recoletos, puerta de estilo barroco construida bajo el reinado de Fernando VI en 1756 y desmantelada en 1863. Fue alternativamente conocido como «el Prado Nuevo» y «Recoletos» o «prado de Recoletos».

Durante la dictadura franquista, recibió oficialmente el nombre de paseo de José Calvo Sotelo, recuperando en 1981 el nombre de paseo de Recoletos, siendo alcalde de Madrid Enrique Tierno Galván.

Además de la larga lista de aristócratas que tuvieron casa en este paseo, entre ellos la saga del ducado de Sesto,​ y la no menos larga de funcionarios, militares y ministros que en aquí tuvieron oficina, pueden rescatarse del olvido algunos vecinos que nacieron, vivieron o murieron en Recoletos, como el pintor José Villegas Cordero, el médico César Juarros, el profesor Antonio Gallego Burín, o eternos paseantes de piedra como Ramón del Valle Inclán, Juan Valera o la Andrómaca que José Vilches esculpió en 1853, en Roma, y que antes estuvo en el Real Conservatorio de Música de Madrid.

En el capítulo de los habituales de la zona y sus locales de reunión, quedan en la memoria las tertulias del Café Teide, hogar literario de César González Ruano,​ y del Café Gijón, aún abierto al inicio del siglo xxi, aunque más como escaparate turístico que como conciliábulo. También habría que recordar la presencia en la segunda mitad del siglo xxi de la Librería-Galería Buchholz, cuna de la casi ficticia Escuela de Madrid, o de instalaciones como el Museo de cera de Madrid, inaugurado el 14 de febrero de 1972 en el número 41.​ Como locales populares, tuvo el paseo de Recoletos en el siglo xix dos de excepción, el primer Circo Price y el circo y luego teatro del Príncipe Alfonso.

El Paseo cuenta con una ancha mediana central peatonal, entre jardines, estatuas, fuentes y terrazas de establecimientos antiguos como el Café Gijón o más recientes como la Terraza Recoletos o el Café El Espejo.

En febrero de 2002, el arquitecto portugués Álvaro Siza ganó el concurso internacional convocado por el Ayuntamiento de Madrid para la remodelación del eje Recoletos-Prado y su entorno inspirado en la concepción original del Salón del Prado.


viernes, 8 de febrero de 2019

Plaza de Antón Martín



La plaza de Antón Martín (plazuela de Antón Martín o Antón Martín) es un espacio público del distrito centro de Madrid, en el que confluyen la calle Atocha, la calle de Santa Isabel, la calle de la Magdalena, la calle del Amor de Dios y la calle del León en su intersección con Moratín.​

Debe su nombre al religioso del siglo xvi Antón Martín, sucesor de San Juan de Dios en la Orden Hospitalaria,​ y fundador aquí en 1552 del Hospital de Nuestra Señora del Amor de Dios, popularmente llamado hospital de Antón Martín.

En la frontera del arrabal de Santa Cruz, en el siglo xiii se encontraba aquí el primitivo portillo de Atocha trasladado luego a la puerta de Vallecas más alejado en lo que se llamó el camino del Santuario.León Pinelo cuenta que hubo en este lugar una ermita dedicada a San Sebastián, sobre la que «el cura de Santa Cruz, Juan Francor [o Francos], fundó en 1550 nueva parroquia para un sobrino suyo». Poco después, en 1552, Antón Martín fundó, anexo, el hospital de San Juan de Dios, en los terrenos que Hernando de Somontes y Catalina Zapata habían adquirido del contador del rey, empezando a conocerse este espacio como plazuela de Antón Martín. Aunque aparece rotulada como plazuela de Antón Martín en el plano de Texeira de 1656, nunca fue reconocida por la municipalidad y carece por tanto de numeración, llevando sus edificios y establecimientos la de la calle de Atocha.

Ya en 1732, se construyó una fuente ornamental con diseño churrigueresco del Arquitecto Mayor de las Obras Reales de Felipe V, Pedro de Ribera.

Entre los episodios legendarios, una placa del Ayuntamiento informa de que el 23 de marzo de 1766 se inició en esta plazuela el Motín de Esquilache, provocado por las medidas de seguridad aplicadas a la forma de vestir del pueblo madrileño, y previstas por el ministro italiano de Carlos III, el marqués de Esquilache. Otro episodio bélico, ocurrió el 22 de junio de 1866. desarrollándose en este lugar uno de los sangrientos enfrentamientos de la sublevación del cuartel de San Gil.

En 1869 el farmacéutico Miguel González Gallardo abrió en el número 46 de la calle Atocha, presidiendo la plazuela, una de las boticas más castizas de Madrid, la Farmacia El Globo. Otros establecimientos singulares mencionados por el cronista Pedro de Répide fueron la tienda de sedas del republicano Toribio Castrovido, padre de Roberto Castrovido, y el ‘animado’ Café Zaragoza.​ En esa misma línea, el comediógrafo Salvador María Granés escribió La plaza de Anton Martín: Sainete lírico en un acto y en verso.

El 26 de diciembre de 1921 se inauguró la estación del metro perteneciente a la linea 1, con la curiosidad de tener acceso directo a las dependencias del Monumental Cinema. En 1977 se colocó en la plaza un monumento en recuerdo de la llamada matanza de Atocha de 1977.

El 2 de noviembre de 1552, se fundó «por convenio» el Hospital de Nuestra Señora del Amor de Dios. A él serían trasladados en 1596 los restos de su primer rector, el hermano Antón Martín. El primitivo edificio, para cuya construcción ordenó el rey que se trajeran maderas del bosque de Valsaín,​ ocupaba el espacio que luego llenarían el cine Doré, el mercado de San Antón y la parroquia de San Salvador y San Nicolás. Este hospital estuvo en funcionamiento hasta el final de la guerra de la Independencia, llegando a ser polvorín de las tropas francesas.

Otro edificio de acogida, en esta misma plazuela, fue el Hospital de Nuestra Señora de Montserrat, para súbditos de la corona de Aragón, trasladado aquí desde su inicial asentamiento de 1616 en una casa de campo de lo que luego sería el barrio de Lavapiés. Trasladado a los altos de la calle de Atocha según resolución fechada el 21 de marzo de 1658, tuvo iglesia principal, inaugurada el 1 de mayo d 1678,​ con dos capillas dedicadas a Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza y a los Desamparados de Valencia, con sus correspondientes cofradías de naturales de los reinos originarios de Aragón y Valencia. En ella fue enterrado el Patriarca de las Indias Tomás Iglesias, fallecido en Madrid el 8 de mayo de 1874.

En 1891 se reunieron los templos de San Nicolás y San Salvador en la parroquia de San Salvador y San Nicolás. La iglesia se quemó en el año 1936 y posteriormente fue dañada en los bombardeos durante la defensa de Madrid. Su aspecto a comienzos del siglo xxi se debe a una reconstrucción del templo realizada en 1948.

A comienzos del siglo xx la empresa Segarra encargó al arquitecto Teodoro Anasagasti la realización del Monumental Cinema (con aforo para más de cuatro mil espectadores), local que ha funcionado como cine, teatro y desde 1970, acogió los conciertos de la orquesta sinfónica de RTVE. Una placa del Ayuntamiento recuerda que en él estrenó el músico Serguei Prokofiev su Segundo concierto para violín el 1 de diciembre de 1935.



martes, 5 de febrero de 2019

Teleférico de Madrid



El Teleférico de Madrid comienza en el paseo del Pintor Rosales y termina en la Casa de Campo. En su trayecto sobrevuela la rosaleda del Parque del Oeste, la estación de cercanías de Príncipe Pío, la ermita de San Antonio de la Florida y el río Manzanares y termina junto a la plaza de los Pasos Perdidos de la Casa de Campo (cerro Garabitas). 

En esta terminal hay un restaurante-cafetería y un aparcamiento para automóviles y en la del paseo de Rosales otro aparcamiento, con 350 plazas, y un restaurante, El Balcón de Rosales, explotado por la misma empresa propietaria del teleférico.

La empresa Teleférico de Rosales, S.A. se estableció el 6 de septiembre de 1967 comenzando la construcción del teleférico por la empresa suiza Von Roll e inaugurado el 20 de junio de 1969 por el alcalde de Madrid Carlos Arias Navarro tras un año de trabajos. 

La inauguración estaba prevista para mayo, durante las fiestas de San Isidro, el patrón de Madrid, pero hubo de ser aplazada debido al interdicto puesto por los vecinos, que alegaban que la instalación no respetaba la intimidad de sus hogares.

En sus inicios, por acuerdo plenario del ayuntamiento del 19 de julio de 1967, se le había adjudicado por 35 años la concesión de una parcela de 1.500 metros en la Casa de Campo para sus instalaciones. Posteriormente, la empresa fue adquirida por el grupo Parques Reunidos. En enero de 2018, está gestionado por la Empresa Municipal de Transportes de Madrid.

El teleférico es de sistema bicable. Dispone de 80 cabinas, cada una de ellas con capacidad para cinco personas, y recorre una distancia de 2.457 metros, alcanzando una altura máxima de 40 metros. 

La estación motora se encuentra a 627 metros sobre el nivel del mar y la tensora a 651 m. Tiene una capacidad para 1.200 pasajeros por hora y su velocidad es de 3,5 metros por segundo, tardando 11 minutos en realizar el trayecto.

Desde su inauguración ha sido utilizado por ocho millones de pasajeros, en cinco millones de viajes. Es utilizado anualmente por unas 180.000 personas y permanece abierto al público la mayor parte del año.


sábado, 2 de febrero de 2019

Cine Candilejas



Situado en la plaza de Luca de Tena. Se transformó en sede de una secta religiosa.

En esa zona hubo un antiguo lavadero público, que en los años cincuenta permanecía bien conservado aunque ya fuera de uso.

El cine fue creado en el año 1958 tras las construcción de las parcelas colindantes. Según los vecinos de la zona, se le llamo así porque la primera película que se reestrenó fue Candilejas, de Charles Chaplin (Charlot).

Tras su cierre y posterior sede de secta más que de dudosa religiosidad, ha tenido alquilada la zona de despachos como una guardería, a la espalda del anfiteatro.

En su interior todavía se conserva la tapicería de terciopelo rojo de las butacas, así como la antigua maquinaria cinematográfica oxidada. Las pintura originales de las paredes se conservan sin infiltraciones de agua, al igual que la pared de proyección.

Conserva también una escalera de lo que parece ser mármol que deriva en dos laterales del anfiteatro, pero la distribución no corresponde a la de un cine actual. Subiendo por dicha escalera atravesamos un oscuro pasillo solo iluminado por las habitaciones contiguas por las que entra un pequeño hilo de luz, quedando al final del mismo el acceso a la platea.

Las puertas de acceso al mismo se siguen conservando como originalmente estaban en color blanco, con una cenefa imitando hojas en color dorado. Contaba de una entrada esquinada en la plaza de Luca de Tena que daba directamente a una de las 3 puertas dobles de acceso a la planta principal.

Originalmente el suelo estaba enmoquetado de color gris y solo tenían acceso por los laterales a las butacas. Al no existir un foso por no ser teatro, contaba con una pequeña plataforma, debajo de la cual exista un compartimento-trastero.

Debajo del portal numero 2, o local 2, correspondían a los servicios del mismo, quedando situados a nivel bajo rasante.

El acceso a la sala de proyección se realizaba a través de una escalera de semi-caracol que recorría tres alturas, con respecto al gallinero-anfiteatro. Dicha escalera se encontraba justo enfrente de de una de las dos puertas de acceso de la platea.

Los antiguos dueños dejaron de encargarse del cine y lo pusieron a la venta en el año 2005 - 2006, siendo propiedad actualmente de un fondo de inversión español.