martes, 19 de junio de 2018

Puerta de Hierro



La Puerta de Hierro es un monumento de la segunda mitad del siglo XVIII, ubicado en la parte noroccidental, en las inmediaciones del Monte de El Pardo. Ocupa una isleta ajardinada, definida por varios ramales de las autopistas A-6 y M-30, que bordean un enclave de difícil acceso. Está construida en estilo barroco clásico.

Toma su denominación de la verja de hierro forjado instalada en sus vanos. La puerta ha prestado su nombre a varios lugares situados en sus inmediaciones. Con este topónimo es conocido el nudo viario configurado por la confluencia de la A-6 y la M-30, así como el complejo deportivo Real Club Puerta de Hierro, el Hospital Puerta de Hierro y la urbanización Puerta de Hierro.

A diferencia de las otras tres puertas monumentales de la ciudad (las de Alcalá, Toledo y San Vicente), la Puerta de Hierro no se encuentra en el casco urbano, sino en las afueras. Tal ubicación responde a su función original. Fue erigida como entrada al Real Sitio de El Pardo, una zona de caza históricamente reservada a la monarquía española y que, en la actualidad, se encuentra protegida a través del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares.

Se edificó entre 1751 y 1753, durante el reinado de Fernando VI, a cuya iniciativa se debió también la construcción de una valla que rodeaba el perímetro del Monte de El Pardo, así como el cercano Puente de San Fernando, cuyas obras se realizaron simultáneamente. La citada tapia tenía como misión impedir el furtivismo y evitar que los animales salvajes del coto escapasen.

A principios del siglo XX, circulaba por los vanos de la puerta el tranvía que comunicaba la zona de La Florida con el pueblo de El Pardo, explotado por la Sociedad del Tranvía del vapor de Madrid a El Pardo, fundada en 1903 y clausurada en 1917 por dificultades económicas.

La puerta no se encuentra en la actualidad en su emplazamiento original. En 1991 fue desmontada piedra a piedra y trasladada a una isleta cercana a su primitivo enclave, para facilitar la ampliación de la carretera A-6.

La puerta es obra del arquitecto Francisco Nagle, quien diseñó un conjunto de clara influencia francesa, integrado por un arco de medio punto, rematado por un frontón y sujetado por dos contrafuertes, y dos pilastras dórico-romanas, que aparecen a ambos lados, separadas del arco. Una verja de hierro forjado une los diferentes elementos arquitectónicos, realizados en piedra blanca de Colmenar de Oreja.

El monumento exhibe numerosos ornamentos, llevados a cabo por el escultor Oliveri y el arquitecto Francisco Moradillo. A ellos se deben distintos relieves y esculturas, entre los que destacan dos esfinges, el escudo real instalado en el frontón y los bajorrelieves de trofeos de los contrafuertes. Éstos están rematados por jarrones de los que brotan un penacho en llamas, motivos que también coronan las dos pilastras laterales.